viernes, 30 de junio de 2017

Costillas de Cerdo a la Vietnamita

Las costillas son quizás la parte del cerdo que más me gusta, tiernas, jugosas, melosas... van con cualquier cosa! Te permiten hacer con ellas grandes guisos y ricos asados al horno o parrilla, no tengo más palabras de elogio para ellas solamente que, después del gran éxito de las facciones costillas a la CocaCola ahora te traigo esta receta más exótica, llegada de uno de los países asiáticos con una gastronomía espectacular. Busca, compara, prueba y ya me contarás. 

Ingredientes para 4 personas
1 kilo de costillas de cerdo
1 rama de Lemon grass (o ralladura de la lima)
2 dientes de ajo
2 chalotas o 1 cebolleta pequeña
Una raíz pequeña de Jengibre fresco
1 Guindilla o pimiento picante
Unas ramas de Cilantro fresco picado
4 cucharadas soperas de azúcar moreno
1 cucharadita de Semillas de cilantro
1 cucharadita de Pimienta en grano
4 cucharadas de Salsa de soja
El Zumo de 1 lima o limón
150 ml de mirin o sake o vino blanco
2 cucharadas de Aceite de cacahuete, girasol o semilla

50 g de cacahuetes

Primero de todo cortar los costillares separando las costillas y las colocamos en una bandeja de cristal o tupperware con tapa.

Preparamos el adobo mezclando el lemon grass, el ajo, la mitad del cilantro fresco y las chalotas bien picadas. Añadimos el azúcar, las semillas de cilantro y las pimientas molidas en el mortero, 3 o 4 cucharadas de salsa de soja, el zumo de una lima, el mirin o vino y el aceite al gusto. Untamos las costillas con esta mezcla y marinamos en el frigorífico durante 12 horas, tapando el recipiente y girando las piezas a las 6 horas. 


Pasado este tiempo de adobo (lo mejor es poner en adobo la noche anterior), ponemos a precalentar el horno a 180ºC. Colocamos la bandeja con las costillas marinadas y los ingredientes del marinado en el centro del horno. Cocinamos 10 minutos a 180ºC y luego bajamos la temperatura a 120ºC. Las costillas estarán listas cuando la carne se separe fácilmente del hueso. Esto será entre una hora a una hora y media. Si nos quedan muy secas podemos ir añadiendo algo de agua o vino.

Cuando estén hechas dejamos reposar 5 minutos y espolvoreamos con los cacahuetes ligeramente tostados con sal sobre una sartén sin aceite (también podemos usar los que venden ya tostados y con miel, quedan riquísimos), triturándolos a grosso modo con ayuda de un mortero. Añadimos cilantro picado y listo. Podemos acompañar estar costillas con arroz basmati cocido o unas patatas hervidas o fritas.

Para chuparse los dedos!!!

domingo, 25 de junio de 2017

Falafel de Garbanzo

Un plato exótico y delicioso donde los haya son estás croquetas de garbanzo o falafel. Se pueden aderezar con diferentes hortalizas en su interior. Algunas variantes introducen zanahorias y apio, que la verdad no le quedan nada mal, pero la receta que os traigo hoy es la clásica receta de falafel de garbanzo, eso sí, con un toque Peter's Cooker, a saber, entre los ingredientes he añadido como especias mi curri favorito, el vidaloo, recién preparado. 
En otra entrada os daré la receta de como preparar un curri o mezcla de especias para aderezar vuestras elaboraciones culinarias. Se dice que en oriente cada cocinero tiene su propia receta secreta de curri. Además, es casi imprescindible acompañar estas croquetas con una salsa de yogur que dan el toque perfecto a esta maravilla de la gastronomía oriental.
Atrévete a sorprender a tus invitados! Deseo que os gusten!

Ingredientes
300 g de garbanzos secos hidratados (no cocidos)
1 cebolla
2 dientes de ajo (al gusto)
1 ramita de perejil fresco
1 ramita de cilantro fresco
1 cucharadita rasa de comino molido
1 cucharadita rasa de pimienta negra molida al gusto
(El comino y la pimienta yo los he sustituido por 2 cucharaditas rasas de Vindaloo)
1 cucharadita rasa de sal 
1 cucharadita de impulsor tipo royal
Aceite de girasol o semillas para freír

Salsa de yogur que acompaña perfectamente:
1 yogur natural
2 cucharadas de aceite de oliva
1 diente de ajo pequeño y rallado o 1/2 cucharadita de ajo en polvo
El zumo de medio limón o lima
1 cucharada de Menta fresca picada
(o hierbabuena)
Sal y pimienta negra molida al gusto

Lo primero de todo es hidratar los garbanzos al menos por 24 horas desde agua templada, si tenemos tiempo podemos remojarlos 48 horas cambiando el agua a las 24 horas.
Una vez hidratados los escurrimos y lo secamos bien con papel absorbente.
Los trituramos con un utensilio picador o batidora, hasta conseguir una textura de arena, los reservamos en un bol.

De nuevo en el vaso picador añadimos la cebolla en trozos, los dientes de ajo sin el germen, el perejil, el cilantro, sal y pimienta al gusto, el comino (o el vindaloo) y finalmente la levadura.
Trituramos todo  y lo añadimos junto a los garbanzos triturados. Mezclamos bien hasta conseguir una mezcla homogénea.

Cogemos la masa o mezcla y le damos forma de bola y luego la aplastamos un poquito para que vaya soltando agua, la tapamos y la dejamos reposar durante una hora, si hace calor mejor dejarla en la nevera. Así los sabores se irán asentando y soltará agua que debemos desechar.

Pasado este tiempo preparamos las bolas de faláfel. Hacemos bolas del tamaño de una nuez, aplastando para que vaya saliendo el líquido que pueda quedar.

Ponemos abundante aceite suave de sabor, a fuego fuerte, para freír. Unos pocos a la vez y durante un par de minutos. Sacar sobre papel absorbente. 

Para la salsa de Yogur
Mezclamos bien todos los ingredientes de la salsa en un bol con ayuda de un tenedor hasta que quede una crema homogénea. Dejar enfriar y acompañar el falafel con esta deliciosa salsa.

La presentación la dejo a tu elección, ya ves en la foto que un mezclum de canónigos y rúcula, aderezados de aceite de oliva virgen extra, un toque de sal y semillas de sésamo, dan un buen aspecto a este plato que se puede degustar como aperitivo o plato principal.